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El hermoso mensaje del Papa Francisco un día antes de su muerte.

Imágen del Papa FRancisco con fecha de nacimiento y fe muerte 1936-2025

“Que maravillosa su última homilía, como si supiera que al día siguiente iría al encuentro del Señor”.

Han pasado solo unos días de la muerte del Papa Francisco y aun incrédulos hemos presenciado su sepelio matizado con su sello personal de sencillez, humildad y congruencia; hemos visto como miles y miles de personas de todos los países del mundo han esperado largas horas en filas interminables para estar unos segundos frente a su féretro en una silenciosa muestra de amor, respeto, admiración y agradecimiento.

Sus múltiples enseñanzas serán un recuerdo imborrable para todos nosotros, recuerdo que se verá acrecentado si nos proponemos llevar a la práctica esas enseñanzas, como la que a continuación les queremos compartir:

La última homilía del Papa Francisco con motivo del Domingo de Resurrección. 

Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir enojado a veces, pero no olvides que tu vida es la empresa más grande del mundo. Sólo tú puedes evitar que se vaya cuesta abajo. Muchos te aprecian, admiran y aman. Si pensabas que ser feliz es no tener un cielo sin tormenta, un camino sin accidentes, trabajar sin cansancio, relaciones sin desengaños, estabas equivocado.

Ser feliz no es sólo disfrutar de la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza. 

No sólo es celebrar los éxitos, sino aprender lecciones de los fracasos. 

No es sólo sentirse feliz con los aplausos, sino ser feliz en el anonimato.  

La vida vale la pena vivirla, a pesar de todos los desafíos, malentendidos, periodos de crisis. Ser feliz no es un destino del destino, sino un logro para quien logra viajar dentro de sí mismo. Ser feliz es dejar de sentirse víctima de los problemas y convertirse en el autor de la propia historia, atraviesas desiertos fuera de ti, pero logras encontrar un oasis en el fondo de vuestra alma. 

Ser feliz es dar gracias por cada mañana, por el milagro de la vida. Ser feliz es no tener miedo de tus propios sentimientos. Es saber hablar de ti. Es tener el coraje de escuchar un «no». Es sentirse seguro al recibir una crítica, aunque sea injusta. Es besar a los niños, mimar a los padres, vivir momentos poéticos con los amigos, incluso cuando nos lastiman.  

Ser feliz es dejar vivir a la criatura que vive en cada uno de nosotros, libre, feliz y sencilla. Es tener la madurez para poder decir: «Me equivoqué». Es tener el valor de decir: «perdón». Significa tener la sensibilidad para decir: «Te necesito». Significa tener la capacidad de decir «te amo».  

Que tu vida se convierta en un jardín de oportunidades para ser feliz… 

Que tu primavera sea amante de la alegría. Que seas un amante de la sabiduría en tus inviernos.  

Y cuando te equivoques, empieza de nuevo desde el principio. Sólo entonces te apasionará la vida. Descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.

Pero el uso de las lágrimas es para regar la tolerancia. Utiliza las pérdidas para entrenar la paciencia. Usa errores para esculpir la serenidad. Usa el dolor para pulir el placer. Usa obstáculos para abrir ventanas de inteligencia.  

Nunca te rindas … Nunca te rindas con las personas que te aman. Nunca renuncies a la felicidad, porque la vida es un espectáculo increíble.

Papa Francisco.

Reflexión final.

Ante la belleza de este mensaje, cualquier reflexión o comentario sale sobrando, simple y sencillamente disfrútenlo y vívanlo.

Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

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