¿Quién dijo que el amor y la amistad verdadera, sin condiciones, totalmente fiel solo se da entre las personas?
La celebración del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, es una celebración que para muchos es muy importante y significativa, pero para otros posiblemente no lo es y es muy respetable la forma de pensar de todas las personas; lo que no podemos negar es que es un día que promueve e incentiva que todo mundo gaste en diversos regalos para demostrar el amor y la amistad, como si de esa manera se pudiera demostrar fehacientemente.
Pero este año, al margen de lo anterior, este 14 de febrero representa para mí algo muy especial, muy diferente, que no imaginé sentir, pero que quiero compartir con ustedes; advierto, para algunos les parecerá cursi, falso y para otros hasta ridículo, pero es mi sentir y aunque no me resulta fácil, se los comparto.
Todo empezó hace 13 años.
Era un domingo seguramente ya que no había ido a trabajar, estábamos todos en casa, cuando llegó un cuñado con un hermoso cachorro de la raza dachshund o teckel, conocido comúnmente como perro salchicha por su figura; tenía escasamente un mes de nacido, pero era simplemente hermoso, con su cuerpo alargado, patas cortas y lomo largo, que enamoraba a quién lo viera.
Decidimos quedarnos con él y le pusimos de nombre Ringo, desde un principio se mostró como un perro totalmente diferente, muy especial, como todos los cachorros era alegre, juguetón, travieso, pero desde muy chico fue muy obediente, limpio y muy inteligente.
Los primeros años de su vida no lo pude disfrutar como yo hubiera querido, por mi trabajo ya que además duré un buen tiempo fuera de la ciudad, solo estaba los fines de semana, pero eso sí, las salidas a caminar con Ringo los domingos en la mañana no podían faltar, en ocasiones llegaba yo exhausto por la distancia que recorríamos, pero él como si nada; poco a poco fue creciendo, se volvió un perro fuerte y musculoso.
Casi sin darnos cuenta fueron pasando los años y fue cuando empecé a tener un mayor acercamiento con Ringo, ya que al ir perdiendo mi vista, mis horarios de trabajo contra mi voluntad se fueron reduciendo, ya salíamos a pasear todos los días, hasta que quedé ciego.
En mi oscuridad, apareció Ringo con su luz.
Cuando empecé a utilizar el bastón blanco, Ringo entendió o al menos así me dio la impresión, que para mí las cosas habían cambiado, yo ya estaba todo el tiempo en casa, ya no podíamos salir a pasear, pero comenzó a tener actitudes muy lindas, por ejemplo, si yo me acercaba a donde él se encontraba sin que nadie le dijera se hacía a un lado para que no me tropezara con él; cuándo subía o bajaba las escaleras, jamás me rebasaba, siempre bajaba o subía detrás de mi como cuidándome; al tener que salir a abrir la puerta si estaba solo, Ringo siempre me acompañaba y nunca intentó salirse sin que me diera cuenta, siempre junto a mi, como diciendo aquí estoy para cuidarte.
Sus ladridos eran muy fuertes, a mi me hacía mucha gracia que cuando tocaban el timbre en la casa, Ringo empezaba a ladrar avisando, al abrir salía ladrando más fuerte aún y cuando ya se quedaba callado, muchas veces me dijeron “cuando lo escuché ladrar pensé que era un perro grande, pero está bien chaparrito”, es más así yo lo llamaba “chaparro ven” y entendía muy bien.
Fueron muchos días, muchas las horas en las que nos quedamos solos en casa y él siempre ahí junto a mi, sin separarse, un gran compañerito
Y llegó lo inesperado, lo que nunca imaginamos.
El último cuatrimestre del 2024 fue especial la convivencia con Ringo, fuimos a la playa para que conociera el mar, fuimos de paseo todos con él a Pátzcuaro una maravillosa ciudad cercana a Morelia, le organizaron su fiesta de cumpleaños con perritos invitados, y créanme Ringo lo disfrutó porque bien que entendía que eran para él, que era la figura central.
El mes de enero del 2025 fue el peor de los meses, de buenas a primeras la salud de Ringo se deterioró aceleradamente, no quería comer muy bien, tomaba muy poca agua, no quería casi caminar, vomitaba con frecuencia, entre otros malestares; lo revisaron varios veterinarios, estuvo hospitalizado, le hicieron varios estudios, tanto de laboratorio como de radiografías, y el diagnóstico fue devastador: Ringo tiene cáncer en el bazo y hay que determinar hasta donde ha avanzado.
Lo inyectaron varias veces, le dieron un tratamiento para intentar que estuviera lo mejor posible, pero Ringo poco a poco se deterioraba aún más; una opción que nos propusieron que nunca consideramos fue operarlo para quitar el bazo y luego quimioterapia, pero por la edad de Ringo, poco más de 13 años era muy riesgosa al ser un paciente geriátrico, así lo catalogaron en el hospital.
Para no extenderme más en esta situación tan difícil, les comento que los primeros días de febrero decidimos que lo mejor para el era dormirlo; el 3 de febrero fue el día que se realizó, fue un momento muy difícil, aunque sabíamos que era lo mejor para él, el dolor de la separación fue muy grande y ya en la tarde regresamos a casa con las cenizas de Ringo, un perrito simplemente maravilloso, inolvidable, que dio muestras toda su vida de amor, amistad, lealtad, fidelidad, compañerismo y tantas cosas.
Los últimos años ya no pude apreciar su envejecimiento paulatino, pero me comentaban que su carita estaba poblada de canas, que me imagino hacían un bello contraste con su increíble color marrón.
Ya me extendí demasiado, pero necesitaba hacerlo, para despedirme de él, le dedico estas poesías que lo describen tal y como era.
La primera se llama “Siempre en mi corazón”
Un día llegaste, pequeño amigo,
con patas de nube y un brillo divino.
Tus juegos y saltos llenaron mi hogar,
un rayo de luz que vino a brillar.
Tus travesuras, tu amor incondicional,
me enseñaron lo puro, lo esencial.
Cada ladrido era música al viento,
cada mirada, un cálido sentimiento.
Hoy el silencio se siente profundo,
pero en mis recuerdos sigues en segundo.
Las risas compartidas, los días dorados,
en mi corazón siempre estarás guardado.
Aunque ya no corras a mi lado,
tu espíritu vive en cada abrazo.
Un lazo eterno que nada romperá,
mi querido amigo, siempre estarás.
La segunda se llama “adiós, mi fiel amigo”
En cada paso que dimos juntos,
en cada ladrido y juego,
te llevaste un pedazo de mi corazón,
mi dulce amigo de cuatro patas.
Tus ojos brillaban como estrellas,
y tu cola movía la alegría,
en los días grises, eras luz,
un abrazo suave en la melancolía.
Hoy miro el rincón vacío,
donde solías descansar,
y aunque el dolor me abrace fuerte,
tu amor siempre va a brillar.
Te recordaré en cada paseo,
en cada rayo de sol que asoma,
porque, aunque te hayas ido lejos,
en mi corazón siempre te nombras.
Reflexión final.
Finalmente, solo quiero resaltar la importancia de una mascota, de un hermoso perro, que son una parte fundamental de nuestras vidas. La tristeza que se siente al perderlo es profunda, pero también se celebra la huella que dejan en nuestro corazón.
Adiós querido Ringo, adiós amigo entrañable, adiós fiel compañero, fuiste un ejemplo permanente de amor genuino.
Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

Hermoso artículo, gracias por compartir.
Hola Karla, muchas gracias por tu comentario, nos agrada mucho que te haya gustado el artículo y sabemos fue escrito como un agradecimiento a esa mascota que durante mucho tiempo fue una gran compañía en la casa, saludos cordiales
diales
Hermosas palabras para Ringo Toño, el cariño y el amor fué recíproco. Duele mucho el tener que decidir dormir a nuestro perro fiel.
Hola Imelda, muchas gracias por tu hermoso comentario que complementa en gran medida lo que en el artículo se narra. Cierto es que resulta difícil desprenderse de un perro fiel y amoroso, pero cuando es por el bien del perrito la decisión se tiene que tomar. Saludos cordiales
Que hermoso artículo y resumen de la vida de un gran perro a tu lado.
Hola Patty, gracias por tu comentario en relación a la vida de Ringo, y coincidimos contigo en que en el artículo se trató de plasmar una parte de la vida de esta mascota que fue tan querida. Saludos cordiales
Que hermoso y certero artículo acerca de su mascota Ringo, tuve la oportunidad de conocerlo así como a ustedes, y sé que el amor que sentían era recíproco se notaba a simple vista.
Un abrazo solidario por esta perdida de su amigo incondicional Ringo.
Hola Verónica, hermosos comentario que con gusto hacemos llegar al autor del artículo, estamos seguros que le dará mucho gusto el contenido del mismo. Saludos cordiales.
HOLA!
Tu artículo dedicado a un auténtico y original amigo, «Ringo», ha hecho que nuevamente brotar de mís ojos más lágrimas del más puro amor; que solo aquellos que han tenido una mascota especialmente un perro, y han vivido su partida lo podrán palpar dentro del corazón, por que Ringo solamente vino a nuestras vidas a dar AMOR. Su compañía, su nobleza y fidelidad pura nos permitía sentir el gozo y la calidez de su presencia.
GRACIAS TOÑO POR ESCRIBIR ESTE ARTÍCULO BELLÍSIMO DEDICADO A NUESTRO AMADO E INOLVIDABLE AMIGO RINGO 🥹🥲, MI PERRIHIJO 💓🐶
(El mejor amigo del hombre)
Hola Paty, nos encantó tu comentario que en gran medida complementa lo que el autor del artículo dejó plasmado en sus líneas. Como tu lo mencionas el amor y la amistad de una mascota, en este caso de un perrito son realmente incomparables, de ahí que sirve de ejemplo para lo que debe de ser el día del amor y la amistad. Saludos cordiales
Que bonitas poesías Sr. Toño
Ahora Ringo esta en un lugar especial, donde se encuentra esta saltado de gozo por que su familia le brindo una vida muy feliz llena de amor.
Les mando un fuerte abrazo tanto a usted como a la Sra. Paty
Hola Gabriela nos da mucho gusto saber que nuestro artículo fue de tu agrado, seguramente el autor del mismo se sentirá muy contento de tus saludos. Saludos cordiales