“La detección temprana, el diagnóstico adecuado y el tratamiento oportuno son claves para que las mujeres con cáncer de mama salven su vida”
Desde hace poco más de 35 años, el mes de octubre y el día 19 del mismo mes son muy relevantes en lo que se refieren a la salud, ya que ambos se destinan a la sensibilización y lucha contra el cáncer de mama.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 19 de octubre en 1988 el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, con el objetivo de concientizar a la población acerca de la importancia de esta enfermedad y promover que más mujeres se realicen un diagnóstico o tratamiento oportuno para prevenir el desarrollo de esta enfermedad.
El mes de octubre se conmemora como el mes de sensibilización contra el cáncer de mama desde 1983. La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó que se difundieran mensajes sobre la importancia de la detección temprana, el tratamiento oportuno y los cuidados necesarios de esta enfermedad.
Recordemos algunos aspectos básicos del cáncer de mama.
¿Qué es el cáncer de mama?
El cáncer de mama es el crecimiento anormal de células malignas en el tejido mamario, existen dos tipos principales de cáncer de mama:
- el carcinoma ductal, el más frecuente, que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón.
- El carcinoma lobulillar, que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.
¿Qué se debe hacer para identificar un posible cáncer de mama?
A partir de los 20 años, es necesario que la mujer efectúe exámenes de autoexploración de la mama de forma regular, para detectar el posible cáncer en una etapa temprana, que podría tratarse con mejores resultados.
Si bien no todos los casos de cáncer pueden detectarse de esta forma, es un paso importante que se debe realizar. Es de vital importancia recordar que los pechos albergan las glándulas mamarias que tienen pequeñas bolitas de forma natural, por lo que se debe tener cuidado y diferenciar entre un bulto o una parte de la glándula.
Si al realizar la autoexploración mamaria detectan alguno de los siguientes cambios, pueden indicar anormalidad benigna o maligna en la mama, por lo que es importante que de inmediato sean revisadas por su ginecólogo, él mejor que nadie podrá tomar las acciones que sean necesarias:
- Cambios en tamaño y forma en una de las mamas.
- Aparición de una bolita en la mama. Aparición de una bolita en la axila.
- Cambios en la piel de la mama o la axila, como hinchazón, enrojecimiento o hundimientos.
- Cambios en el pezón, en la forma o dirección en la que apunta o que se invierta o se jale hacia adentro.
- Enrojecimiento alrededor del pezón.
- Salida de líquido de uno o los dos pezones.
- Dolor o incomodidad en una mama o en la axila y que no está causado por la menstruación.
- Inflamación en la axila.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en su sitio web información muy importante que les transcribimos a continuación.
Panorama general del cáncer de mama.
El cáncer de mama es una enfermedad en la que células de la mama alteradas se multiplican sin control y forman tumores que, de no tratarse, pueden propagarse por todo el cuerpo y causar la muerte.
Las células cancerosas comienzan a desarrollarse dentro de los conductos galactóforos o de los lobulillos que producen leche del seno. El cáncer en estadio 0 (in situ) no es potencialmente letal y se puede detectar en fases tempranas. Las células cancerosas se pueden propagar al tejido mamario cercano (invasión), y esto produce nódulos o engrosamiento.
Los cánceres invasivos pueden propagarse a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos (metástasis). Las metástasis pueden poner en peligro la vida y ser letales.
Magnitud del problema.
En 2022, en todo el mundo se diagnosticaron 2 millones 300 mil casos de cáncer de mama en mujeres, y se registraron 670 mil defunciones por esa enfermedad. El cáncer de mama afecta a mujeres de cualquier edad a partir de la pubertad, en todos los países del mundo, pero las tasas son mayores entre las mujeres adultas.
Las estimaciones mundiales revelan grandes desigualdades en la carga de morbilidad por cáncer de mama en función del grado de desarrollo humano. Por ejemplo, en países con un índice de desarrollo humano (IDH) muy alto se diagnosticará cáncer de mama a una de cada 12 mujeres en el curso de su vida, y una de cada 71 mujeres morirá por esa enfermedad.
En cambio, en países con un bajo IDH, si bien se diagnostica cáncer de mama a una de cada 27 mujeres en el curso de su vida, una de cada 48 morirá por esa enfermedad.
¿Quién está en riesgo?
Pertenecer al género femenino es el principal factor de riesgo en el caso del cáncer de mama. Aproximadamente, un 99% de los casos de cáncer de mama afectan a mujeres, y entre el 0,5% y el 1% de los casos afectan a hombres. El tratamiento de esa enfermedad en los hombres sigue los mismos principios que los que se aplican a las mujeres.
Algunos factores aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, entre ellos el envejecimiento, la obesidad, el consumo nocivo de alcohol, los antecedentes familiares de cáncer de mama, el historial de exposición a radiación, el historial reproductivo (como la edad de inicio de los periodos menstruales y la edad en el primer embarazo), el consumo de tabaco y el tratamiento hormonal posterior a la menopausia. Alrededor de la mitad de los casos de cáncer de mama corresponden a mujeres sin ningún factor de riesgo identificable, a excepción del género (mujer) y la edad (más de 40 años).
Los antecedentes familiares de cáncer de mama aumentan el riesgo de padecerlo, pero la mayoría de las mujeres a las que se les diagnostica cáncer de mama no tienen antecedentes familiares conocidos de la enfermedad. La falta de antecedentes familiares conocidos no necesariamente significa que una mujer esté menos expuesta a padecer cáncer de mama.
Algunas mutaciones genéticas hereditarias de alta penetrancia aumentan considerablemente el riesgo de cáncer de mama, las más dominantes de las cuales son las mutaciones en los genes BRCA1, BRCA2 y PALB2. Las mujeres a las que se les detectan mutaciones en esos genes importantes pueden plantearse la posibilidad de optar por estrategias de reducción del riesgo, entre ellas la extirpación quirúrgica de ambos senos o un tratamiento quimioprofiláctico.
Signos y síntomas del cáncer de mama.
La mayoría de las personas no experimentarán ningún síntoma cuando el cáncer esté aún en fase temprana, por lo que es importante la detección precoz. El cáncer de mama puede presentar distintas combinaciones de síntomas, especialmente cuando está en una fase más avanzada.
Los síntomas del cáncer de mama pueden incluir:
- nódulo o engrosamiento en el seno, a menudo sin dolor.
- cambio en el tamaño, forma o aspecto del seno.
- aparición de hoyuelos, enrojecimiento, grietas u otros cambios en la piel.
- cambio en el aspecto del pezón o la piel circundante (aréola).
- secreción de líquido anómalo o sanguinolento por el pezón.
Se recomienda a aquellas personas que presenten un nódulo anómalo en el seno que busquen atención médica, incluso si no es doloroso.
La mayoría de los nódulos en los senos no son cancerosos. Es más probable que el tratamiento de los nódulos cancerosos en los senos sea eficaz si los nódulos son pequeños y no se han propagado a los ganglios linfáticos cercanos.
El cáncer de mama puede propagarse a otras partes del organismo y desencadenar otros síntomas. Con frecuencia, el primer lugar más habitual donde se puede detectar la propagación es en los ganglios linfáticos de la axila, aunque es posible tener ganglios linfáticos cancerosos que no puedan detectarse.
Con el tiempo, las células cancerosas pueden propagarse a otras partes del cuerpo, por ejemplo, los pulmones, el hígado, el cerebro y los huesos. Cuando alcanzan esas zonas pueden aparecer nuevos síntomas relacionados con el cáncer, entre ellos dolor óseo o cefaleas.
Tratamiento del cáncer de mama.
El tratamiento del cáncer de mama depende del subtipo de cáncer y del grado de propagación desde el seno hacia los ganglios linfáticos (estadios II o III) u otras partes del cuerpo (estadio IV).
A fin de reducir las posibilidades de que el cáncer regrese (recidiva), los médicos combinan tratamientos que pueden incluir:
- cirugía para extirpar el tumor del seno.
- radioterapia para reducir el riesgo de recidiva en los tejidos mamarios y circundantes.
- medicamentos para eliminar las células cancerosas y evitar la propagación, en particular tratamientos con hormonas, quimioterapia o tratamientos específicos con productos biológicos.
Los tratamientos contra el cáncer de mama son más eficaces y se toleran mejor si se inician lo antes posible y se toman hasta completar el esquema.
La cirugía permite extirpar solo el tejido canceroso (tumorectomía o mastectomía parcial) o todo el seno (mastectomía total). Con la cirugía también se pueden extirpar los ganglios linfáticos a fin de evaluar la capacidad del tumor para propagarse.
Con la radioterapia se tratan los tumores microscópicos residuales que permanecen en el tejido mamario o en los ganglios linfáticos, y se reducen así las posibilidades de que haya una recidiva que afecte la pared torácica.
En los casos de cáncer avanzado, el tumor puede erosionar la piel y causar llagas abiertas (úlceras) que no son necesariamente dolorosas. Las mujeres con heridas en los senos que no cicatrizan deberían buscar atención médica para someterse a una biopsia.
Los medicamentos para tratar el cáncer de mama se seleccionan en función de las propiedades biológicas del cáncer, que se determinan mediante pruebas especiales (determinación de marcadores tumorales). La gran mayoría de los medicamentos utilizados contra el cáncer ya figuran en la Lista Modelo OMS de Medicamentos Esenciales.
Los ganglios linfáticos se extirpan cuando se lleva a cabo la cirugía de cánceres invasivos. En el pasado, la extirpación completa del lecho de los ganglios linfáticos axilares (disección axilar completa) se consideraba necesaria para prevenir la propagación del cáncer. Actualmente se prefiere una intervención menor denominada “biopsia del ganglio centinela”, pues tiene menos complicaciones.
Los tratamientos farmacológicos contra el cáncer de mama, que pueden administrarse antes “neoadyuvantes” o después “adyuvantes” de la cirugía, se basan en la subtipificación biológica de los cánceres. Algunos subtipos de cáncer de mama son más agresivos que otros, entre ellos los triple negativos (que no expresan el receptor estrogénico (ER), ni el receptor de la progesterona (PR) ni el receptor de la proteína HER-2). Es probable que el cáncer que expresa el receptor estrogénico (RE) o el receptor de la progesterona (RP) reaccione favorablemente a los tratamientos endocrinos (hormonales) con tamoxifeno o inhibidores de la aromatasa. Estos medicamentos se administran por vía oral durante 5 a 10 años y reducen casi a la mitad las posibilidades de recidiva de los cánceres «positivos para receptores hormonales». Los tratamientos endocrinos pueden causar síntomas de la menopausia, pero en general se toleran bien.
Los cánceres que no expresan el RE o RP son «negativos para receptores hormonales» y deben tratarse con quimioterapia, salvo que el tumor sea muy pequeño. En la actualidad, las pautas de quimioterapia disponibles son muy eficaces para reducir las posibilidades de propagación o recidiva del cáncer y suelen administrarse como tratamiento ambulatorio. En general, si no hay complicaciones, la quimioterapia para el cáncer de mama no requiere ingreso hospitalario.
El cáncer de mama que sobreexpresa de forma independiente una molécula llamada oncogén HER2/neu (HER-2 positivo) se puede tratar con fármacos biológicos específicos tales como el trastuzumab. Cuando se administran tratamientos específicos con productos biológicos, estos se combinan con quimioterapia para que resulten eficaces en la eliminación de las células cancerosas.
La radioterapia desempeña un papel importante en el tratamiento del cáncer de mama. En las primeras fases del cáncer de mama la radioterapia puede evitar que una mujer tenga que someterse a una mastectomía. En las fases posteriores de la enfermedad, la radioterapia puede reducir el riesgo de recidiva incluso si se ha realizado una mastectomía. En la fase avanzada del cáncer de mama, y en algunas circunstancias, la radioterapia puede reducir la posibilidad de defunción como consecuencia de la enfermedad.
La eficacia de los tratamientos contra el cáncer de mama depende del cumplimiento del ciclo de tratamiento completo. El tratamiento parcial reduce la probabilidad de alcanzar un resultado positivo.
Comentario final.
Si bien es cierto es muy importante que el mes de octubre se dedique para la sensibilización y prevención del cáncer de mama, por todo lo que hemos planteado en este artículo, creemos que es algo que debe de ser permanente por el número tan importante de casos que año tras año se diagnostican en el mundo y en nuestro país.
Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés, que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.
