El descubrimiento del color en la etapa preescolar no es simplemente un ejercicio visual, sino una experiencia sensorial y cognitiva fundamental.
Para un niño de educación inicial, entender que el rojo y el azul se transforman en violeta es comparable a presenciar un acto de magia científica.
Esta transición del pensamiento concreto al pensamiento simbólico permite que el infante desarrolle su percepción visual, su motricidad fina y su capacidad de resolución de problemas.
El círculo cromático actúa como el mapa de este viaje, organizando el caos de colores en un sistema lógico que el niño puede manipular, experimentar y, finalmente, internalizar.
Fundamentos del círculo cromático: primarios, secundarios y terciarios.
Para enseñar a los más pequeños, debemos estructurar el conocimiento de forma jerárquica:
Colores primarios (Los «colores puros»): Son la base de todo. Rojo, amarillo y azul. Se les explica como los colores «papás» que no necesitan de nadie más para existir.
Colores secundarios (Los «hijos»): Surgen de la unión de dos primarios en partes iguales.
Amarillo + Azul = Verde.
Rojo + Amarillo = Naranja.
Azul + Rojo = Violeta Morado.
Colores terciarios (Los «primos»): Es la mezcla de un primario con su secundario adyacente (ej. Rojo-violeta o Amarillo-verdoso).
En preescolar, estos se introducen como «matices» para expandir su vocabulario visual.
Estrategias didácticas para el aula.
1. El laboratorio de pociones mágicas.
Utilizar frascos transparentes con agua y colorantes vegetales.
Los niños, mediante el uso de goteros, pueden transferir líquidos de un frasco a otro para observar la transformación inmediata del color.
Esta estrategia fomenta la atención sostenida y la precisión motriz.
2. La búsqueda del tesoro cromático.
Dividir el aula en estaciones de colores. Los niños deben recolectar objetos del entorno (juguetes, hojas, crayones) y clasificarlos según su posición en el círculo cromático gigante pegado en el suelo.
Crear historias donde el «señor azul» se siente solo y decide abrazar a la «señora amarilla», dando vida al «pequeño verde». La escenificación de los colores facilita la retención emocional en la educación especial.
Materiales didácticos sugeridos.
Material uso pedagógico:
Plastilina casera: Permite una mezcla física y táctil, ideal para el desarrollo sensorial.
Papel celofán: Al superponer hojas de colores frente a la luz, los niños ven la mezcla sin ensuciarse.
Mesa de luz remarca la pureza de los pigmentos y mantiene el interés visual (Estrategia Reggio Emilia).
Pintura de dedos: Conexión directa entre el cuerpo y el arte; rompe barreras de inhibición.
Sugerencias para maestros: educación regular y especial.
Para educación especial: Priorizar materiales con texturas. Se puede añadir arena o esencia a las pinturas para que el niño asocie un color no solo con la vista, sino con el tacto o el olfato. Para niños con discapacidad visual parcial, utilizar contrastes altos y bordes con relieve en el círculo cromático.
Para educación regular: Fomentar la autonomía. Permitir que el niño se equivoque en la mezcla.
Si buscan hacer naranja y obtienen café, es una oportunidad para explicar la mezcla de los tres primarios.
Lenguaje pedagógico: Sustituir el «está mal» por «¿qué color crees que necesitamos más para que se parezca al sol?»
Conclusiones.
La enseñanza del círculo cromático en la edad temprana trasciende la educación artística; es un vehículo para la alfabetización visual.
Al comprender cómo se construyen los colores, el niño adquiere herramientas para expresar su mundo interior y comprender el exterior.
La transición de los colores primarios a los terciarios enseña conceptos de causa y efecto, orden y armonía.
Un niño que domina su paleta de colores es un niño que se siente enriquecido para transformar su realidad a través de la creatividad.
Referencias Bibliográficas:
El estudio del color ha sido abordado por diversos teóricos que fundamentan nuestra práctica pedagógica actual:
Itten, J. (1961). The Art of Color. Reinhold Publishing Corp. (Nueva York). Johannes Itten, maestro de la Bauhaus, fue quien definió las bases modernas del círculo cromático y los contrastes.
Lowenfeld, V., & Brittain, W. L. (1980). Desarrollo de la capacidad creadora. Editorial Kapelusz (Buenos Aires). Obra fundamental para entender las etapas del dibujo infantil y la relación emocional con el color.
Gardner, H. (1994). Educación artística y desarrollo humano. Editorial Paidós (Barcelona). Explica cómo el arte contribuye al desarrollo de las inteligencias múltiples en la infancia.
Eisner, E. W. (2004). El arte y la creación de la mente. Paidós (Barcelona). Defiende el papel del pensamiento artístico en el currículo escolar.
Artículo del Doctor Ignacio Santiesteban Niebla, Doctor en Educación y Diversidad, Especialista en Ceguera y Residuo Visual, Culiacán, Sinaloa, México.

Exelente artículo, esta herramienta debería llegar al nivel preescolar para que cada educadoras tenga el fundamento científico y pedagógico de como trabajar la forma el color y el resultado de la mescla de los colores primarios
Excelente !