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Epilepsia: entender para incluir, conocer para acompañar.

Moño morado, dentro del moño se ve un cerebro y en la parte de abajo está la frase que dice "Dia Internacional de la epilepsia" 10 de febrero

Romper mitos, actuar con calma y abrir espacios dignos en el Día Internacional de la Epilepsia, una enfermedad más común de lo que imaginamos.

Cada segundo lunes de febrero se conmemora el Día Internacional de la Epilepsia, una fecha dedicada a informar, romper prejuicios y promover la inclusión de millones de personas que viven con esta condición neurológica. La epilepsia no es rara ni sinónimo de incapacidad. Es un trastorno del sistema nervioso que puede presentarse a cualquier edad y que, con tratamiento adecuado, permite a muchas personas llevar una vida plena, activa y productiva.

¿Qué es realmente la epilepsia?

La epilepsia es una condición neurológica caracterizada por la repetición de crisis epilépticas, provocadas por descargas eléctricas anormales en el cerebro. Estas crisis no siempre se manifiestan como convulsiones visibles. Algunas pueden ser breves ausencias, desconexiones momentáneas, movimientos involuntarios o alteraciones de la percepción. Por eso es importante entender que no todas las crisis se ven igual y que cada persona puede experimentarlas de forma distinta.

Los mitos también hacen daño.

Durante muchos años, la epilepsia ha estado rodeada de mitos: que es contagiosa, que es un problema de salud mental, que impide estudiar o trabajar, o que siempre implica convulsiones severas. Nada de eso es correcto. La desinformación genera miedo y el miedo genera exclusión. Informarse es una forma directa de inclusión, porque permite sustituir prejuicios por comprensión y respeto.

Qué hacer ante una crisis epiléptica.

Saber cómo actuar puede marcar una gran diferencia. Si presencias una crisis convulsiva: conserva la calma, coloca a la persona de lado cuando sea posible, retira objetos cercanos con los que pueda golpearse y mide el tiempo de duración. No introduzcas nada en su boca y no intentes sujetar con fuerza sus movimientos. Al terminar la crisis, permanece cerca hasta que recupere la orientación. Si dura más de cinco minutos o se repite sin recuperación, busca atención médica urgente.

Tratamiento y calidad de vida.

Hoy existen medicamentos y terapias que ayudan a controlar las crisis en un alto porcentaje de casos. Algunas personas pueden pasar años sin episodios con el tratamiento adecuado. El seguimiento médico, la adherencia a la medicación y hábitos de vida saludables son pilares fundamentales. También influyen el descanso suficiente y el manejo del estrés. La epilepsia no define a la persona: es solo una condición dentro de su vida.

Escuela, trabajo y comunidad: espacios que deben abrirse.

La inclusión real implica ajustes razonables y actitudes informadas. En la escuela y el trabajo, conocer protocolos básicos y evitar la discriminación permite entornos más seguros. Negar oportunidades por un diagnóstico es una forma de exclusión silenciosa. En cambio, ofrecer información, flexibilidad cuando se requiere y trato digno genera confianza y pertenencia.

Lenguaje, dignidad y acompañamiento.

No es lo mismo decir “epiléptico” que “persona con epilepsia”. Poner primero a la persona y no a la condición es parte del lenguaje que respeta. Escuchar sin dramatizar, ayudar sin sobreproteger y preguntar antes de asumir son formas sencillas de acompañar bien. La dignidad no necesita lástima: necesita empatía y trato justo.

Reflexión final: Conocer para incluir.

El Día Internacional de la Epilepsia nos invita a aprender y compartir información útil. Cada dato correcto que circula reemplaza un mito. Cada persona informada puede actuar mejor ante una crisis. Y cada comunidad que comprende se vuelve más humana.

Hagamos de la inclusión un todo: que nadie sea reducido a su diagnóstico y que todos tengan un lugar seguro donde vivir, estudiar y trabajar.

Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

4 comentarios en «Epilepsia: entender para incluir, conocer para acompañar.»

    1. Hola Vero, nos da gusto que hayas leído nuestro articulo y que la información ahí contenida te haya resultado interesante, ojalá podamos seguir contando con tus comentarios en nuestros próximos artículos, saludos cordiales.

  1. Quienes seguimos a Hit hagamos de la inclusión un todo; estoy segura nos hemos vuelto cada vez más sensibles y sin duda asertivos al relacionarnos con cualquier persona con discapacidad o enfermedad. Creo que ahora pensamos que siempre debimos ser observadores de las diferencias a nuestro alrededor

    1. Hola Guadalupe, nos causó gran emoción leer tu comentario que refleja en gran medida el objetivo central de nuestro blog y que es el de sensibilizar a todos nuestros lectores acerca de la discapacidad y de otros temas que abordamos. Gracias por hacernos llegar con frecuencia tus comentarios, saludos crdiales.

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