A veces, perder el tiempo en YouTube termina siendo más productivo de lo que uno imagina. Mientras navegaba entre recomendaciones aleatorias, apareció un video sobre un dispositivo llamado NOA, desarrollado por Biped, y lo que vi me obligó a detenerme, escuchar y analizar. En un mundo saturado de gadgets «inteligentes» como las diversas gafas con AI, que prometen más de lo que cumplen, NOA destaca por una razón simple pero contundente: sus funciones parecen responder, por fin, a necesidades reales de las personas ciegas.
Estamos hablando de un dispositivo que no se esconde: es grande, visible, pesado… pero también tecnológicamente ambicioso. No pretende reemplazar al bastón blanco ni al perro guía, y en ese gesto de honestidad técnica hay algo muy valioso. Su propósito es complementar, reforzar la seguridad y expandir la autonomía mediante cámaras gran angular, audio espacial 3D e inteligencia artificial.
Sí, su precio actual es inaccesible para la mayoría. Sí, depende completamente de un teléfono y de auriculares de conducción ósea. Y sí, para muchos resultará demasiado voluminoso. Pero incluso con esas limitaciones, vale la pena hablar de él. Cada avance tecnológico comienza siendo elitista; con el tiempo, los costos bajan, las versiones mejoran y la accesibilidad se vuelve una posibilidad.
Mientras tanto, es importante conocerlo, entenderlo y debatirlo.
Un diseño que privilegia la información antes que la estética.
NOA tiene forma de herradura y se coloca sobre los hombros. Nada discreto. Nada elegante. Pero su diseño responde a otro objetivo: cubrir un campo de visión de 170° gracias a cámaras que vigilan constantemente el entorno.
La batería se coloca en la parte posterior del cuello para equilibrar su peso, que ronda las 3 libras. Aunque suene exagerado, el equilibrio es lo suficientemente bueno como para que pueda usarse incluso con ropa gruesa o mochilas.
La caja incluye elementos que revelan que esto no es un juguete tecnológico, sino un sistema completo: auriculares de conducción ósea obligatorios, baterías de repuesto, cargador, correa de fijación al pecho, documentación y bolsa de transporte.
La verdadera fuerza del dispositivo: cómo interpreta el mundo.
Detección inteligente de obstáculos: una lectura útil del espacio. NOA no vibra, no ilumina, no lanza mensajes confusos. Su lenguaje es el audio espacial 3D: tonos que indican si un obstáculo está arriba o abajo, a la izquierda o a la derecha, cerca o lejos.
Pero lo más interesante es su criterio:
- Si una persona está detenida en el camino, avisa.
- Si esa persona se está moviendo y se aleja, NOA calla: no representará un choque.
- Si detecta objetos inesperados —como una cortadora de pasto olvidada en la acera— avisa oportunamente.
- El usuario, además, puede ajustar la distancia de aviso entre 3 y 13 pies, lo que permite personalizar cuánta anticipación necesita.
Inteligencia Artificial (IA), con verdadero sentido práctico.
La inteligencia artificial no está ahí para presumirse: resuelve problemas concretos. Puede dar una descripción breve o detallada del entorno, aprovechando su enorme campo visual. Y, además, permite localizar objetos específicos como:
- Puertas.
- Personas.
- Escaleras.
- asientos libres.
- cruces peatonales, incluso si casi no tienen pintura.
En entornos urbanos poco accesibles o desordenados, esta función podría representar una diferencia tangible.
Navegación razonable, aunque no revolucionaria.
La navegación GPS giro a giro cumple, pero no deslumbra. Funciona con destinos configurados previamente en la app y permite seleccionarlos directamente desde el dispositivo, sin necesidad de usar el teléfono. No es la parte más innovadora, pero añade coherencia al sistema.
Ejemplos prácticos: cómo NOA actuaría en situaciones reales. Basado estrictamente en la información técnica original, así sería su desempeño en escenarios cotidianos:
- Una acera con un objeto inesperado: Mientras el usuario avanza, NOA detecta una cortadora de pasto estacionada: emite un tono grave centrado en ambos oídos, el usuario corrige el rumbo sin necesidad de exploración prolongada.
- Un espacio concurrido con personas moviéndose, si alguien está quieto en el camino, el sistema alerta; si esa persona camina y se aleja, NOA decide no distraer al usuario. Es una lectura inteligente del comportamiento humano.
- Buscar la entrada en un edificio desconocido: la IA identifica una puerta hacia la izquierda y lo comunica. El usuario se orienta sin tener que recorrer superficies con la mano o el bastón.
- Hallar un cruce peatonal casi borrado: aun con señalización deficiente, NOA reconoce el cruce y lo anuncia. En ciudades donde la infraestructura es desigual, esto puede ser crucial.
- Identificar un asiento libre en transporte público: la IA encuentra un asiento disponible y lo indica. Evita la incertidumbre de buscar a ciegas o preguntarle a alguien cada vez.
Enlaces:
Video demostrativo del NOA (YouTube
)https://youtu.be/yCwUvl8a8rE?si=7pNMo6XEh-sBeIKE:
Página oficial del dispositivo NOA:
Conclusión.
NOA no es perfecto
No es accesible para todos.
No es discreto.
Pero es, quizá, uno de los primeros dispositivos que entiende con precisión qué significa caminar sin ver: anticipar, interpretar, orientar y decidir.
Si la tecnología sigue este camino, no solo cambiará la movilidad; cambiará la relación de las personas ciegas con la ciudad, con la autonomía y con la seguridad cotidiana.
Artículo escrito por el Licenciado Sergio Armando Castro Barriga, persona con discapacidad visual que radica en la ciudad de Zamora, Michoacán.
