Los Juegos Paralímpicos de París dejaron huella en el mundo del deporte y en la conciencia colectiva; hoy, un año después, repasamos sus momentos más memorables y su legado.
El 28 de agosto de 2024, millones de personas en el mundo fuimos testigo de un espectáculo deportivo y humano sin precedentes: la inauguración de los Juegos Paralímpicos París 2024; fue una noche cargada de emoción, luz, diversidad y esperanza.
Hoy, al cumplirse un año de aquel evento, vale la pena hacer una pausa y reflexionar sobre todo lo que representaron.
Más allá de las medallas y los récords, París 2024 marcó un antes y un después en la historia del deporte para deportistas con discapacidad, pero también en la manera en que las sociedades perciben la discapacidad. La inclusión dejó de ser un discurso y se convirtió en acción.
Una celebración del talento sin límites.
Los Juegos Paralímpicos reunieron a más de 4 mil 400 deportistas de más de 180 países, compitieron en 22 disciplinas, desde el atletismo hasta el rugby en silla de ruedas. Cada competencia fue un recordatorio de que el espíritu deportivo no tiene barreras físicas ni mentales.
Momentos inolvidables.
La velocista nigeriana Lauritta Onye defendió su título en lanzamiento de bala con una actuación espectacular, batiendo su propio récord mundial.
El nadador japonés Takayuki Suzuki, conmovió al mundo al ganar su sexta medalla paralímpica y dedicarla a los jóvenes con discapacidad de su país.
El equipo de baloncesto en silla de ruedas de Canadá logró una sorpresiva medalla de oro tras vencer a Estados Unidos en una final cardíaca. Pero más allá de las victorias, hubo sucesos personales que tocaron el corazón de millones: atletas que superaron guerras, enfermedades, accidentes y prejuicios para estar ahí, representando a sus países y demostrando que los límites existen solo en la mente.
París: una ciudad inclusiva, un modelo a seguir.
Uno de los grandes logros de los Juegos fue el esfuerzo monumental que hizo la ciudad de París para garantizar la accesibilidad total; desde el transporte público hasta los alojamientos y las sedes deportivas, todo fue diseñado para personas con discapacidad.
Este compromiso no solo fue aplaudido por los asistentes y medios de comunicación, sino que dejó un legado tangible en la ciudad: infraestructura accesible, sensibilización social y políticas públicas que perduran.
Más que un evento deportivo: un mensaje global.
El Comité Paralímpico Internacional (IPC en inglés y CPI en español), apostó fuerte por hacer de París 2024 un evento con impacto duradero. Bajo el lema “Un corazón, un espíritu”, los Juegos transmitieron un mensaje de unidad, resiliencia y diversidad.
Se promovieron campañas globales en medios y redes sociales que pusieron rostro y voz a los atletas, fomentando el respeto y la admiración hacia las personas con discapacidad. Por primera vez, muchos países dedicaron más tiempo y espacio en sus medios a cubrir los Paralímpicos que los Olímpicos.
¿Qué cambió tras París 2024?
Un año después, es posible afirmar que estos Juegos no se quedaron en lo simbólico y que en la mayoría de los países del mundo se viven realidades distintas, por ejemplo:
- Aumento de inversión en deporte para personas con discapacidad: Varios países incrementaron sus presupuestos para deportistas paralímpicos y sus programas de formación.
- Nuevos referentes para las juventudes: Figuras como la ciclista colombiana Paula Ossa o el esgrimista francés Maxime Valet se convirtieron en modelos a seguir.
- Mayor conciencia social: Escuelas, empresas y gobiernos empezaron a hablar más sobre accesibilidad, inclusión y derechos de las personas con discapacidad.
México y América Latina: orgullo y desafíos.
Para México, París 2024 fue una edición destacada. La delegación nacional obtuvo 17 medallas, destacando el desempeño en natación, atletismo y powerlifting. La nadadora Fabiola Ramírez, con su carisma y compromiso, se convirtió en un símbolo nacional.
Latinoamérica, en general, tuvo un papel sobresaliente. Brasil mantuvo su liderazgo regional, y países como Colombia, Argentina y Chile lograron resultados históricos. Sin embargo, los retos persisten: falta de infraestructura, visibilidad y apoyo a nivel local siguen siendo asignaturas pendientes.
Reflexión final: el legado de los Juegos está en nuestras manos.
A un año de su inauguración, los Juegos Paralímpicos de París 2024 siguen siendo motivo de inspiración. No solo por lo que se vio en las pistas y canchas, sino por lo que sembraron en el corazón de millones de personas.
Queda en nosotros mantener vivo ese legado: seguir construyendo espacios más justos, inclusivos y accesibles para todas las personas, con o sin discapacidad. Que los juegos no sean un paréntesis de inspiración cada cuatro años, sino un impulso diario para mirar con otros ojos, escuchar con más empatía y actuar con responsabilidad.
Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

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