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¿De qué hablamos cuando hablamos de lenguaje incluyente?

imagen de un círculo formado por varios círculos pequeñps y en cada círculo hay una imagen con personas representando las diferentes dicapacidades

El Lenguaje Incluyente es un lenguaje que nombra, visibiliza y respeta a todas las personas.

Últimamente se habla con más frecuencia sobre el lenguaje incluyente, y muchas personas creemos conocerlo y utilizarlo de manera habitual. Sin embargo, al referirnos, por ejemplo, a las personas con discapacidad, solemos cometer errores importantes al emplear términos como “discapacitados”, “minusválidos” o “invidentes”, por mencionar solo algunos. Esto refleja un uso inadecuado del lenguaje incluyente, y precisamente en este artículo buscamos que ustedes logren un manejo correcto de este lenguaje.

¿Qué es el lenguaje incluyente?

El lenguaje incluyente es la forma de expresarnos de manera oral o escrita que reconoce y respeta la diversidad de las personas, evitando el uso de palabras o frases que invisibilizan, discriminan o perpetúan estereotipos. Su objetivo es nombrar a todas las personas, sin excluirlas por su género, condición, identidad o situación.

Usar lenguaje incluyente no significa complicar innecesariamente la comunicación, sino modificar hábitos de lenguaje que refuerzan desigualdades de forma automática, para reemplazarlos con expresiones más justas y respetuosas.

¿Cómo surge el lenguaje incluyente?

El lenguaje incluyente surge como parte de los movimientos sociales y de derechos humanos que buscan la equidad, especialmente desde las luchas feministas, antirracistas y de personas con discapacidad, quienes señalaron que el lenguaje refleja y reproduce las desigualdades sociales.

En muchos idiomas, incluido el español, el masculino genérico oculta a las mujeres y otras identidades. Además, las palabras que utilizamos para referirnos a personas con discapacidad o de diferentes comunidades muchas veces cargan con estigmas que se traducen en discriminación.

¿Por qué es necesario el lenguaje incluyente?

El lenguaje no solo describe la realidad, también la construye. Lo que no se nombra, no existe en la conciencia colectiva. Por ello:

  1. Ayuda a visibilizar a todas las personas en la sociedad.
  2. Contribuye a romper estereotipos y prejuicios.
  3. Refuerza el respeto a la dignidad de las personas.
  4. Promueve la inclusión y la equidad en los espacios públicos y privados.

El uso de lenguaje incluyente es una herramienta cotidiana para la transformación social.

Tipos de lenguaje incluyente.

Existen diferentes formas de lenguaje incluyente, dependiendo del enfoque:

  1. Lenguaje incluyente de género: Busca evitar el uso del masculino genérico y visibilizar a mujeres y diversidades sexogenéricas. Ejemplo: decir “las personas estudiantes” en lugar de “los estudiantes”.
  2. Lenguaje incluyente y no sexista: Evita expresiones que refuercen estereotipos o roles de género, como “llora como niña” o “los hombres no lloran”.
  3. Lenguaje respetuoso de la diversidad: Reconoce identidades étnicas, culturales y lingüísticas, evitando términos peyorativos hacia comunidades específicas.
  4. Lenguaje incluyente en discapacidad: Utiliza términos que no reduzcan a las personas a su codición y pone a la persona antes que la discapacidad.

Lenguaje incluyente y discapacidad: un enfoque necesario.

En el caso de la discapacidad, el lenguaje incluyente es clave para derribar barreras y prejuicios que siguen presentes en la sociedad.

Durante años, se utilizaron y desafortunadamente se siguen utilizando expresiones como “inválido”, “minusválido” o “discapacitado”, que enfocan la atención en las limitaciones y no en la persona. El enfoque de derechos humanos propone el uso del término “personas con discapacidad”, dando prioridad a la persona y no a la condición.

¿Por qué es importante este cambio?

  1. La discapacidad no define a la persona.
  2. El lenguaje influye en la manera en que las personas con discapacidad son percibidas y tratadas.
  3. Un lenguaje respetuoso contribuye a su inclusión en la educación, el trabajo y la vida social.

Además, se promueve evitar expresiones como “sufre de” o “padece”, reemplazándolas por “vive con” o simplemente “tiene”. Por ejemplo, en lugar de “sufre de ceguera”, se puede decir “es una persona ciega” o “persona con discapacidad visual”.

Recomendaciones para utilizar lenguaje incluyente en discapacidad.

  1. Usa “persona con discapacidad” y no “discapacitado”.
  2. Evita términos que refuercen estereotipos como “valiente”, “guerrero” o “héroe” solo por realizar actividades cotidianas.
  3. Pregunta a la persona cómo prefiere ser nombrada.
  4. No uses el término “normal” para referirte a personas sin discapacidad; puedes utilizar “personas sin discapacidad”.
  5. Elimina diminutivos o infantilizaciones como “sordito” o “cieguín”.
  6. Usa un lenguaje sencillo y accesible en tus comunicaciones para facilitar la comprensión.

Glosario de términos correctos sobre discapacidad.

Términos generales:

  • Persona con discapacidad, en lugar de “discapacitado”, “minusválido”, “inválido”. Centra el lenguaje en la persona, no en la condición.
  • Persona sin discapacidad, en lugar de “persona normal” o “persona sana”.
  • Discapacidad, se refiere a las limitaciones en la participación plena y efectiva en la sociedad debido a barreras físicas, sociales o de actitud, en interacción con una condición de salud.
  • Condición de salud, enfermedades, trastornos o lesiones que pueden interactuar con factores del entorno para producir discapacidad.

Discapacidad visual:

  • Persona con discapacidad visual, término general que abarca a quienes tienen limitaciones en la capacidad de ver.
  • Persona ciega, persona sin percepción visual funcional, en lugar de “invidente”.
  • Persona con discapacidad visual parcial, en lugar de “persona con baja visión”. Se refiere a quien conserva algún resto visual que puede utilizar con apoyos y adaptaciones.
  • Persona con resto visual, alternativa aceptada, especialmente en contextos educativos.

Discapacidad auditiva:

  • Persona con discapacidad auditiva, en lugar de “sordomudo”(término incorrecto. Se pueden utilizar también los siguientes términos:
  • personas con pérdida auditiva total o parcial.
  • Persona sorda o persona con pérdida auditiva severa o total.
  • Persona con hipoacusia o persona con pérdida auditiva parcial (leve a moderada).
  • Persona usuaria de Lengua de Señas Mexicana, resalta la herramienta de comunicación, no la condición.

Discapacidad motriz:

  • Persona con discapacidad motriz, en lugar de “lisiado”, “manco” o “cojo”. Incluye dificultades en la movilidad de uno o más miembros del cuerpo.
  • Persona usuaria de silla de ruedas, en lugar de “persona postrada” o “atado a una silla de ruedas”.

Discapacidad intelectual:

Persona con discapacidad intelectual, en lugar de “retrasado mental” o “deficiente mental”.

Discapacidad psicosocial:

Persona con discapacidad psicosocial, para condiciones de salud mental que interactúan con el entorno generando discapacidad.

discapacidad múltiple:

Persona con discapacidad múltiple, cuando coexisten dos o más tipos de discapacidad (ejemplo: motriz y visual).

Persona con sordoceguera, en lugar de “sordociego”. Resalta la condición dual de discapacidad visual y auditiva de manera respetuosa.

Reflexión final. El poder de nombrar

El lenguaje incluyente no es una moda pasajera. Es una herramienta para construir una sociedad más justa e igualitaria, en la que todas las personas puedan ser reconocidas con dignidad.

Cambiar nuestro lenguaje es cambiar nuestra forma de mirar el mundo. El lenguaje incluyente no se trata de complicar las palabras, sino de humanizar nuestras expresiones para que todas las personas, sin importar sus condiciones, estén presentes en la conversación y en la vida.

Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

2 comentarios en «¿De qué hablamos cuando hablamos de lenguaje incluyente?»

    1. Hola Elena gracias por tu comentario, nos agrada mucho saber que lees nuestros artículos y que te parecen interesantes, resaltando que el lenguaje incluyente es fundamental para lograr cambiar muchos aspectos en nuestra sociedad en relación a los grupos vulnerables. Saludos cordiales

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