Una practicante de la escuela normal de especialización del estado de Sinaloa realizaba su servicio social en una escuela de nivel primaria, en la que se encontraba María de Jesús, una alumna ciega que cursa el segundo grado.
La maestra de educación especial, después de un largo periodo, le notificó a la practicante de servicio social que ya era tiempo de que trabajara con María de Jesús, haciéndole un examen en sistema braille.
La joven practicante le responde a la maestra: Me parece bien la idea de hacerle el examen a María de Jesús, revisaré las preguntas, diseñaré algunas imágenes en relieve y lo que se requiera para su aplicación.
La practicante le explica a María de Jesús que ella será quién le aplique la prueba, la alumna con ceguera hizo un gesto como no estando de acuerdo con la noticia.
La practicante del servicio social le aplicó el examen a la alumna, al momento de contestar las preguntas en braille, María de Jesús empezó a plasmar su escritura con puntos que no correspondían a lo que se le había dictado.
La practicante leyó el escrito y cuál fue su asombro, la alumna lo que había escrito no tenía nada que ver con lo que se le había preguntado.
La practicante le pregunta a la alumna ¿porqué no escribiste bien las respuestas?, a lo que la alumna le contesta: es que usted no sabe braille, lo hice como yo quise, no iba a saber lo que dice allí.
La practicante le dice que si sabe braille y que lo que escribió está mal, que lo volverá hacer porque es un examen y que si lo deja como está sacará mala calificación.
Es por esto que es muy importante que en las instituciones educativas especializadas en las que se preparan los futuros maestros, los capaciten en el sistema de lecto escritura braille, lo que en su momento les permitirá interactuar con alumnos con discapacidad visual.
Artículo escrito por el Doctor Ignacio Santiesteban Niebla, Doctor en Educación y Diversidad, Especialista en Ceguera y Baja Visión, Culiacán, Sinaloa, México. Febrero 2025.
