“La Navidad es una hermosa época que debe ser disfrutada por personas con y sin discapacidad, y es un momento para reflexionar y agradecer”.
Es muy factible que muchos de nosotros hayamos escuchado la frase que es el titulo de este escrito y seguramente en muchos casos puede ser cierto, pero yo les aseguro que en la mayoría de los casos no es así, mejor dicho, ¿no será que nosotros mismos hemos provocado que eso suceda?
Cuando no se vive en el mundo de la oscuridad, en el que no se distingue nada, ni se aprecia nada, ni se puede admirar algo hermoso, es muy fácil juzgar a una persona ciega y etiquetarla de manera equivocada; pero cuando nos ponemos en el lugar de la persona con discapacidad visual, es decir utilizamos nuestra empatía, nuestra opinión cambia totalmente.
Para facilitar las cosas, vamos a comentar algunos aspectos muy importantes de todo lo relacionado con la navidad.
El esmerado adorno navideño.
Cuando toda la familia participa en la decoración navideña del hogar, ¿Permiten que la persona ciega participe aún y con el riesgo de que rompa una esfera? este aspecto es muy importante y va generando en la persona ciega el deseo de participar en todo lo navideño, a sabiendas que su familia no da importancia a pequeños detalles.
¡La casa luce hermosa con todos los adornos!
La casa está lista para las fiestas navideñas, luce como un bazar con todos los adornos, el arbolito repleto de luces y variadas esferas, el nacimiento quedó como un pueblo extraído de un cuento, los adornos cuelgan por todos lados, todo mundo aclama emocionado ¡nos quedó hermosa! pero ¿a la persona ciega ya le describiste con lujo de detalle cómo es el nacimiento, qué figuras tiene, de qué tamaño es el árbol navideño, de qué color son las esferas que cuelgan encantadoramente, de qué color son las brillantes luces que lo adornan, en donde se ubican los adornos que cuelgan silenciosos y coloridos en muros, puertas, ventanas y muebles? deja que toque todo, que sus manos se impregnen de todo aquello que contagie con su aroma el espíritu navideño.
¡Empiezan las tradicionales posadas!
Lo primero que te quiero pedir, no le digas aquí espéranos, no te vayan a pegar, a tumbar, mejor quédate aquí sentadito, es un grave error, por el contrario anímalo a que participe sin forzarlo, dale la seguridad de que tú lo vas a cuidar, coméntale qué figura tiene la piñata, pregúntale si quiere pegarle a la piñata, si te dice que sí, véndale los ojos como a todos, dile que cuando tú le indiques se puede agachar a recoger dulces, frutas y regalos que de la piñata caigan, anímalo a que participe en el rosario, que él rece una parte solo en voz alta, que cargue los peregrinos, si los hay, que tome ponche bien caliente y si hay oportunidad de juegos que participe, insisto nunca le digas aquí quédate sentado, porque al rato siente que se olvidaron de él y sin querer se queda dormido al sentirse solo. Ten presente que aunque sea un adulto, joven o adolescente todos tenemos un corazón de niño.
El esperado intercambio de regalos.
En muchos hogares se realiza un intercambio navideño, por ningún motivo dejes fuera del intercambio a la persona ciega y si te lo pide, apóyalo para la compra del regalo a la persona que le tocó, si él quiere pedírselo a otra persona para que nadie se de cuenta y sea más sorpresivo, déjalo para él es una emoción muy especial. Cuando se esté realizando el intercambio, que cada uno de los que vayan recibiendo regalo describan de qué color es la envoltura, de qué color es el moño, y al abrirlo describirle con detalle el regalo que recibió, si es posible acercárselo para que lo toque; es factible que para algunas personas hacer todo esto resulte innecesario y aburrido, pero si supieras cuanto representa para la persona ciega y utilizas la empatía, cambiarías totalmente de opinión y motivarías para hacerlo más divertido.
Estamos listos para degustar la exquisita cena navideña.
El momento de la cena tan importante también lo es para la persona ciega, hay tanto detalles que debemos de cuidar que resultaría muy extenso este aspecto, pero veamos los que desde mi punto de vista son los más relevantes. El acomodo en la mesa, aquí con frecuencia he visto se comete el primer error, no lo aísles, no mandes a la personas ciega al extremo de la mesa, ubícalo en donde esté rodeado de personas y de preferencia con las que el tiene mayor comunicación o trato; en el momento previo a la cena, es muy usual que se entable una animada conversación, es recomendable hacer que la persona ciega participe, cuando te dirijas a él háblale por su nombre y si estás junto a el, tócale el brazo, la mano o el hombro para que identifique que te diriges a él; para que ubique en donde están sus platos, cubiertos, vaso, copa para el vino y todo lo que será de su uso, siguiendo la técnica de las manecillas del reloj indícale en donde se encuentran; el momento crucial de la cena ha llegado, cuando le sirvan su platillo y con la misma técnica de las manecillas del reloj, dile en donde tiene el pavo o bacalao, en donde se ubica el spaghetti verde, en donde la ensalada, en donde el pan por si quiere, si ves que algo se le complica, ayúdalo muy discretamente, no caigas en el error de ese pensamiento nefasto de “si el no me lo pide, no tengo porqué ayudarlo”; si al estar cenando, derrama sin querer su copa de vino o lo que esté tomando, no hagas escándalo, a cualquiera le puede pasar tenga o no discapacidad visual, lo que puedes tener la seguridad es que no lo tiró a propósito; lo mismo si al estar cenando tira algo de la cena sin querer, coméntaselo de manera discreta, no le grites fíate lo estás tirando o acércate más el plato o acerca más tu silla, es decir evita todo aquello que lo ponga en mal ante los demás.
Los deseos navideños a través de un abrazo.
El momento de los abrazos es un momento de gran significado para todos y no tiene porque ser la excepción para la persona con discapacidad visual, no esperes a que él se acerque a ti, tu dirígete a él, háblale por su nombre y dile quien eres para que te ubique con facilidad, en ese momento es tanta la algarabía que para él todo es confusión.
Comentario final.
Aparentemente son muchos los detalles que vale la pena cuidar, sin embargo, en la medida que los pongas en práctica y los lleves a cabo en todo tipo de reuniones, no solo en la cena navideña, se volverán un hábito para ti y seguramente si eres de los que pensabas que es un amargado, te convencerás qué fue una forma de prejuzgarlo de manera equivocada y no todo era culpa suya.
Artículo escrito por José Antonio Anguiano Cortés, que se publica en el blog HIT – Hagamos de la Inclusión un Todo bajo la responsabilidad del autor.

Éste artículo me ha enseñado mucho sobre como comportarme con una persona con discapacidad visual, porque aveces no hacemos las cosas pensando que podemos afectarlos tratando de ayudar y ahora se lo importante de describirles como esta todo y lo hermoso que se ve peto sobre todo hacerlos que participen de las actividades
Hola Toño: muy bien tu comentario, muy cierto, pero hay una palabra clave que pones tú ahí la empatía; cuando son empatará áticos con la persona con discapacidad, todo fluye, y si hace menos triste y doloroso. La situación de convivir con ella. Pero la prestar realidad es que encontramos que es muy difícil que las personas sean hepáticas, y creo que no por egoísmo; sino por la misma problemática de vida que cada uno tiene. Excelente tu comentario muy acertado amigo
Hola Rosalva, que gusto recibir tu comentario y como tu o reafirmas la empatía es algo muy necesario en la actualidad, de manera especial para tratar de manera adecuada a una persona con discapacidad, puede haber muchas justificaciones, pero la empatía siempre hará que todo sea más fácil. Saludos cordiales.