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Usar la discapacidad como insulto o broma, una práctica común que fomenta la discriminación y violencia

La discapacidad no es un insulto

“Usar la condición de discapacidad para insultar exhibe tu calidad humana” con esa potente frase, el activista por los derechos de las personas con discapacidad Guz Guevara (enlace a la cuenta de Instagram de Guz Guevara), se pronunció luego de que el conductor y creador de contenido Chumel Torres utilizara la fotografía de una persona con Síndrome de Down para intentar insultar y burlarse de una persona a través de la plataforma X.

En este texto no le daremos más voz y publicidad a dicho conductor, pero sí hablaremos de esta práctica común en nuestro cotidiano, el uso de la discapacidad y otras condiciones o enfermedades para reírnos, burlarnos o insultar.

También tiene la intención de invitar a volvernos personas críticas al momento de escucharlo en nuestro círculo cercano así como en el contenido que creamos y consumimos constantemente, a través de redes sociales, pódcasts o diferentes medios de comunicación.

El lenguaje es una de las muchas formas en las que la discriminación se puede expresar. La forma en la que nombramos o nos dirigimos a las personas refleja creencias, valores, pero también prejuicios, estigmas y sesgos.

Comencemos con la autoreflexión

¿Qué tanto utilizas en tus conversaciones cotidianas frases como “me cae gorda” cuando expresas desagrado hacia alguna persona, o “pareces ciego” cuando reclamas a alguien por haber estado cerca de provocar un accidente?

Ahora analicemos los adjetivos que componen dichas frases: gorda, ciego. Si nos damos cuenta, son comúnmente usadas para hacer referencia a algo negativo, cuando en realidad, son condiciones o características propias de un ser humano que merecen dignidad y respeto.

Lo mismo sucede con expresiones que hacen uso de condiciones o adjetivos como retrasado/a mental, minusválido, cojo, mongol, enano, enana, sorda/o, viejo, vieja, negro, entre otras.

En el caso exclusivo de la condición de discapacidad, este tipo de acciones parten de lo que se conoce como “capacitismo” y que se asume como “la ideología que da origen a las diferentes formas de segregación, exclusión, opresión y discriminación que enfrenta el colectivo de las personas con discapacidad” relacionado con las capacidades que una pérsona tiene o no a partir de lo que es considerado por ciertos grupos como un cuerpo “normal” y una mente “normal”.

En el lenguaje cotidiano, desafortunadamente en medios de comunicación, e incluso en shows de comedia y stand up, se suele utilizar la discapacidad y la burla hacia una condición de discapacidad para hacer reír a una audiencia. A esto se le llama humor capacitista, cuando esta condición se convierte en el centro de un chiste, muchas veces disfrazado de ironía humor negro o sátira pero que en realidad es violencia hacia un grupo vulnerable.

¿Por qué no hacerlo?

Como lo publicó el medio especializado en temas de discapacidad Yo también (enlace a la página de internet de Yo También), al usar la discapacidad o alguna condición como insulto se “refuerzan estigmas, fomenta la segregación y la discriminación, vulnera la dignidad y agrede los derechos de esta población y sus familias”.

Eso que se considera humor o insulto se normaliza y se replica, generando más odio contra las personas que viven esa condición. 

La creadora de contenido Maca Carriedo abordó el tema en su cuenta de Instagram mencionando que “La burla constante normaliza la hostilidad y la violencia. Cuando una condición se usa repetidamente como insulto o chiste, muchas personas terminan asociándola con algo ridículo o inferior, y eso influye en cómo se trata a quienes viven con ella”. (Enlace a la publicación en Instagram de Maca Carriedo)

Es indispensable y urgente que las personas que tienen acceso a los micrófonos en los medios de comunicación y toda persona que crea contenido reflexione y tome acciones para que el lenguaje y las formas de comunicar no fomenten más la discriminación y violencia.

Qué sí hacer

Muchas personas dudamos sobre cómo nombrar la discapacidad, tanto a una persona con discapacidad como a su condición de discapacidad.

Dado que, como ya comentamos, el lenguaje es una de las muchas formas en las que la discriminación se puede expresar, es indispensable conocer y hacer uso de un lenguaje incluyente, que visibilice y nombre de manera adecuada a distintos grupos y personas, en especial, a grupos en situación de discriminación, como es el caso de las personas con discapacidad.

A continuación, compartimos recomendaciones básicas para hacer uso de un lenguaje incluyente al hablar sobre discapacidad:

La persona siempre primero

Para nombrar o referirnos a una persona con discapacidad, siempre se debe nombrar primero a la persona antes de la discapacidad.

Por ejemplo: 

Uso correcto e incorrecto

La siguiente lista contiene el uso correcto e incorrecto del lenguaje por tipo de discapacidad:

Discapacidad motriz

Incorrecto

Correcto

Discapacidad visual

Incorrecto

Correcto

Discapacidad auditiva

Incorrecto

Correcto

Discapacidad motriz

Incorrecto

Correcto

Discapacidad intelectual

Incorrecto

Correcto

Discapacidad psicosocial

Incorrecto

Correcto

Personas de talla baja

Incorrecto

Correcto

La discapacidad no es una enfermedad

La discapacidad es una condición física, no una enfermedad. Sin embargo, es muy común que así se perciba.

Compartimos el siguiente cuadro con algunos ejemplos de oraciones incorrectas y correctas evitando el uso de términos que hagan referencia a un padecimiento o enfermedad:

Incorrecto

Correcto

Manual para medios de comunicación

El medio Yo También publicó el documento “¿Cómo se dice? De la A a la Z. El primer diccionario para reportear, escribir y contar historias sobre discapacidad”, el cual es una guía dirigida a personas periodistas, medios de comunicación y creadores y creadoras de contenido, para abordar noticias sobre el tema, cómo realizar entrevistas, cuál es el lenguaje correcto, e incluso, dónde buscar datos referentes a la discapacidad.

Te compartimos el enlace al documento ¿Cómo se dice? De la A a la Z en formato pdf.

Cuestiona y hazlo notar

Como se pregunta el portal Yo también, ¿en el mundo de la discapacidad no hay risas y diversión? y su respuesta es “Claro, pero desde el respeto, la empatía e información”. Es decir, entender la diferencia entre “burlarse de” frente a “reírse con”.

Conocer esta diferencia también nos lleva a ser personas más críticas en nuestro contexto, en nuestro entorno, con nuestro círculo cercano e incluso directamente con quienes crean el contenido que consumimos, para identificar prácticas violentas y discriminatorias y hacerlo notar. Analiza en todo el contenido estas frases, dile a tu familia que no lo replique, escribe a las personas del pódcast donde lo escuchaste. Esta también es una forma de hacer activismo. 

Porque algo es una realidad, si tú no tienes una condición de discapacidad, no estás exento o exenta a adquirirla.

Y recuerda, como bien lo dijo Guz Guevara, “usar la condición de discapacidad para insultar exhibe tu calidad humana”.

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